7 ene. 2010

Matrimonio Entre personas del Mismo Sexo. Un paso adelante.

México cerró el 2009 con un hecho sin precedentes en la historia de nuestro país, e incluso de Latinoamérica, en el Distrito Federal se reformaron artículos del Código Civil a fin de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo , así como la adopción para estas parejas, un avance significativo en la universalización de los derechos humanos, una contribución a la cultura de aceptación de la diversidad, así como al reconocimiento y respeto por las diferencias, garantizando así pleno ejercicio de los derechos civiles para todas y todos los habitantes de la Ciudad de México en igualdad de condiciones.


Como era de esperarse la iglesia católica, así como las iglesias evangélicas, y el ala más conservadora de la población defeña puso el grito en cielo, y se hicieron de palabras, manifestando ante los medios sus posturas obviamente en contra de los matrimonios entre homosexuales, tachado por altos mandos eclesiásticos como una aberración, un atentado contra la familia y peor aun, que la adopción por parte de estas parejas era una violación al derecho de los niños y niñas a tener un papá y una mamá.

Yo le pregunto a Norberto Rivera Carrera, Cardenal y Arzobispo Primado de México, quien tacha de aberración la sola idea de que los homosexuales pudieran casarse y adoptar niños, a Onésimo Cepeda, Obispo de Ecatepec, quien calificó de estupidez este tema, a Jorge Serrano Limón, Titular de Provida, que montó un numerito frente a la sede de la asamblea legislativa del Distrito Federal donde rezaron un rosario por el veto de esta reforma por parte de Marcelo Ebrard, Jefe de Gobierno Capitalino, a Mariana Gómez del Campo, presidenta del PAN del DF y diputada local, la principal opositora en la legislatura a esta ley y que ha intentando mover cielo, mar y tierra por tirar esta reforma, así como a todos los que los secunda ¿Quién les dijo que para que los mexicanos podamos ejercer nuestros derechos, no solo con respecto a este tema si no de manera general, se necesita de la aprobación y el visto bueno de ustedes?

Y es que señores, esto no es una cuestión de consenso ni de mayorías, es una cuestión de pleno ejerció de los derechos civiles de las personas, derecho que la ley confiere y las autoridades deben garantizar, los cuales poseen la característica de ser inalienables y no tendrían por que estar sujetos a aprobaciones, forman parte integral de las garantías individuales de libertad, respeto y no discriminación que respaldan al mexicano, por el simple y sencillo hecho de serlo.


Es menester estar consientes de que el único camino para ser una sociedad mas justa, incluyente e igualitaria es la garantía jurídica y legal para el sano esparcimiento de la población en mismidad de circunstancias, y la aprobación en el DF de los matrimonios para todos, sin distingo de preferencias sexuales, es un avance rotundo en pro de conseguir esa sociedad a la que aspiramos y merecemos, esa sociedad que hemos ido construyendo a lo largo de nuestro actuar muchos mexicanos libres y pensantes que conservamos la justa y sincera esperanza de un país mas digno y justo con su población.

Basta ya de la iglesia intervencista, basta ya del yunque de la derecha extrema, es tiempo de reconocer y festejar la diversidad, y sobre todo, de que las legislaturas respalden todos y cada uno de los derechos de la personas en igualdad de circunstancias. La iglesia carece de toda autoridad moral parea juzgar a alguien cuando la corrupción, la degradación de la persona y la política del miedo son sus principales armas, quien diablos es la iglesia para tildar de peligrosos a los homosexuales con respecto a la adopción, aseveración sin fundamento alguno, quienes son verdaderamente peligrosos son algunos curas que violan y manipulan a niños abusando de sus posición y de la ignorancia o fe ciega de sus padres y el contubernio y complicidad de las autoridades civiles.

Cabe destacar que esta iniciativa fue impulsa por la bancada del PRD, mientras que la bancada del PAN muestra una postura radical en contra de la misma, y a su vez el PRI se encuentra dividido, como es de esperarse difícilmente estas reformas se harán extensivas a todo el territorio nacional en el corto plazo, puesto que la mayoría priista en casi todos los congresos estatales ha mostrado ser retrograda en lo referente a este tipo de iniciativas y fiel a las ordenes emitidas desde el pulpito.

Las reformas son básicamente a seis artículos del Código Civil, especialmente el 146, se modificó el tradicional “el matrimonio es la unión libre entre un hombre y una mujer”, ahora es “la unión libre de dos personas” y al artículo 391, con respecto a la adopción, ‘podrán disfrutar también las parejas del mismo sexo’.

Finalmente este es sin duda alguna un paso adelante en la construcción de un México verdaderamente moderno y diseñado por y para la gente del Siglo XXI, es época de cambio de paradigmas y debemos estar dispuestos a asumirlo.
ALFREDO COBOS

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ALGUNAS CONSIDERACIONES LLAMATIVAS A LA CULTURA GAY...

Que seamos más abiertos y tolerantes que hace dos siglos, no supone que seamos más inteligentes.

1ª. Es curioso que los gays y los políticos que manifiestan cierta afinidad con ellos (y que tanto apelan al derecho 'de la diferencia'), no reconozcan la diferencia primera, principal y fundamental: ¡la de los dos sexos!

2ª. Qué la naturaleza nos haya hecho sexuados (dos sexos -mujer y hombre-) ¡no es ninguna anécdota!!!

3ª. La cultura gay no está fundamentada en orientaciones sexuales naturales (¡con dos homos o dos lesbis jamás se hubiera desarrollado la especie humana!) ni tampoco universalizables (¡si así lo fueran desembocarían en la desaparición de los seres humanos!)

4ª. La Ley (la impuesta recientemente en México D.F. a favor de los matrimonios gays también) siempre lleva aparejada (inherente) la idea y el principio de elegir, defender y proteger todo aquello que sea razonable, honesto, justo y verdadero.

5ª. ¿Lo contrario de razonable, honesto, justo y verdadero? Pues... absurdo, deshonesto, injusto y falso. ¿Ejemplo?: que se imponga una ley que regule la relación y la convivencia de dos personas del mismo sexo... ¡sustituyendo o reemplazando a la existente para los matrimonios y familias de personas de distinto sexo!

(A eso se le llama: ¡discriminación -despreciativa- hacia los derechos, cultura, historia, naturaleza y concepto de familia tradicional aceptada, reconocida, asumida y defendida por la inmensa mayoría de la sociedad!)
(¡como en los mejores tiempos de los dictadores, eh!:
¡Tutoría de la sociedad por supina ignorancia y minoría de edad de esta!)
(¡de risa estos... listos!)

6º. Si la homosexualidad y el lesbianismo no son naturales (como parece evidente)... ¿qué son, pues?: ¿Taras, anomalías, vicios, defectos, trastornos, alteraciones, desviaciones, perversiones?

7º. Es tan injusto tratar desigualmente a los iguales... ¡como igualmente a los desiguales!

8ª. ¿Se les concederá a los homosexuales (por aquello de la igualdad -y si así lo exigieran, naturalmente-)... el derecho a parir, a ser madres?

(Pdta.: que no puedan -por lo visto, leído, razonado y reflexionado- es lo de menos)

Pdta.(Final): Aquí (a mi entender) vuelve haber demasiada gente que piensa que la boca tiene una única finalidad:
chuparse el dedo.

: )

ALFREDO COBOS dijo...

Al ¿valiente? anónimo del primer comentario:

De principio agradezco que te hayas tomado el tiempo de leer mi columna y sobre todo de comentarla, por ese lado muchísimas gracias, generar dialogo y discusión con argumentos es la intención de éste blog.

Respeto tu opinión, obviamente no la comparto, pero estas en todo tu derecho de manifestarla como yo en el mío de hacerlo, este blog es un espacio de libertad y respeto.

Y te voy a explicar el por qué difiero de tu opinión, cuando me refiero a la igualdad asumo esta no en términos físicos, evidente es que todas las personas somos distintas, por ello, celebrar la diversidad, pero pese a ser físicamente diferentes, ante la ley y ante la sociedad debemos tener el mismo valor, y ser sujetos y beneficiarios de los mismos derechos, garantías y por supuesto obligaciones.

Además, la homosexualidad tan es natural, que existe persé, no se requiere nada que la motive, es una preferencia innata de la persona, como lo es la heterosexualidad, e incluso los animales la manifiestan de la misma manera.

Además, y ya para concluir considero que nuestra generación debe comenzar a regirse por principios y paradigmas propios, no tenemos ninguna obligación de cargar con los preceptos intolerantes y cerrados de la sociedad del pasado, es arcaico pensar que en las condiciones actuales, tanto sociales, políticas, tecnológicas y económicas podamos seguir rigiéndonos por preceptos que no se adecuan a la realidad actual, estaríamos atentando contra nuestra propia evolución.

Es cuanto.

Saludos

Anónimo dijo...

Perdone, leí (de su columna) el principio. ¿Por qué?... pues por que los/las mediocres suelen ser iniciar sus comentarios (en todos los continentes) de manera idéntica. De ahí que no haya continuado más allá.

¡Y no me equivoqué!

Si la homosexualidad es una elección, ¡es una preferencia cultural!

Y (si en una democracia) el pueblo es el soberano... puede elegir (soberanamente) los límites de tal o cual cultura o de tal o cual libertad.

¿Si se rige por principios y valores?... supongo que estos dependerán de los principios y valores que elija (y decida -democráticamente-) el pueblo, la mayoría.

Pdta.: Con respecto a la EVOLUCIÓN, al CAMBIO, comentarle que... ¡SI NADA ES VERDAD, CLARO QUE SE PUEDE ANHELAR CUALQUIER COSA!

Pdta.(Final): ¿Hablamos de un simulacro de Mundo?

Pdta.(Definitiva): Si no hay ninguna verdad, ¿se puede pensar, desear o anhelar cualquier cosa???

¡Y un (1) huevo!

Por supuesto que no: ¡hay verdades universales: El pasado (que no lo cambia ni Dios), la vida (de la que nadie nos libra), la muerte (¡morimos!) y la decadencia (evolución hacia lo peor)... ¡son verdades universales!

¡Y por supuesto que tenemos deberes y obligaciones!...: ¿qué es lo que hemos recibido, qué es lo que nos obliga?

¡Hemos recibido todo: la vida, la humanidad, la cultura, la civilización! ¿De quién?... tal vez de Dios. ¿Con seguridad?: de nuestros padres, de la sociedad, de la humanidad. ¿Cómo no habría de crearnos deberes?

Señorito... ¡el primer deber (ético y moral) consiste en no olvidarse que se tiene uno!

: )

ALFREDO COBOS dijo...

A nuestro, ya no solo anónimo, si no también ahora filósofo, que parece ser inteligentísimo al tacharme de mediocre sin siquiera conocerme, ¡Vaya que eres perspicaz! , y sobre todo poseedor de una cerrazón manifiesta, en fin, honorable anónimo, dices no haber leído mi columna completa, bueno eso me hace pensar que no es que tengas una postura propia con respecto al tema, sino que eres parte de la cruzada en contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, estando en contra solo por estarlo, por que se los han impuesto, por que es lo que les han dicho que esta mal, en fin, anónimo, no me termina de gustar llamarte así, pero pues ni siquiera tu nombre dejas, signo de cobardía obviamente, pero regresando al punto, el fin de mi columna no es convencerte, ni a ti ni a nadie, de que estén de acuerdo o mucho menos imponer mi opinión al mundo, en absoluto, mi único objetivo es expresar mi opinión y generar dialogo productivo, pero evidentemente, por como te diriges, no tienes ese interés, pareciera que te sientes poseedor de la verdad absoluta, lo cual demuestra una profunda ignorancia y enorme ego.
Saludos.

Anónimo dijo...

Tiene razón. Me excedí. Disculpe.

Si usted quiere reiniciamos el tema.

: )